jueves, 19 de agosto de 2010

LA ERA SANTOS

El 7 de agosto próximo pasado, la Nación Colombiana presenció expectante la posesión de su nuevo Presidente JUAN MANUEL SANTOS quien  al lado de su antecesor ALVARO URIBE VELEZ, pronunció un discurso claro, coherente y  propositivo.
Abordó los temas más álgidos y de palpitante actualidad como las relaciones del Gobierno con la guerrilla de las FARC, con las Altas Cortes y las relaciones con nuestros vecinos, específicamente Ecuador y Venezuela.

Indudablemente, el Presidente SANTOS marcó notorias diferencias de estilo y de conceptos con quien fuera su indiscutido mentor y decidido promotor en la campaña electoral que terminó  el 30 de Junio del corriente año.

Habló de un nuevo amanecer, frase que por supuesto no debió gustarle para nada al Expresidente URIBE ; por cuanto en sana lógica cada nuevo amanecer está precedido de una noche;  larga o corta, oscura o clara; pero al fin noche con todo lo que esta fase culminante y misteriosa del día encierra.

Anunció que el país pasaba de la Seguridad Democrática a la Prosperidad Democrática, dando por sentado que aquel presupuesto fundamental está cumplido; para a partir de allí, empezar a construir el porvenir que será de bienestar y mejores oportunidades para todos. No quiso ahondar  en este punto, porque de haberlo hecho, seguramente hubiera desagradado a su adalid y amigo.

Me gustó la forma franca y abierta como encaró la problemática de las relaciones internacionales con Ecuador y Venezuela .Pasando rápidamente de las palabras de su discurso a los hechos concretos. El domingo 21 se reunió en Bogotá  con el presidente RAFAEL CORREA y el  10 de Agosto, en la quinta de San  Pedro Alejandrino de  Santa Marta se reunió con HUGO CHAVEZ, presidente de Venezuela para discutir con él directamente el restablecimiento de las relaciones bilaterales. Es decir, cogió  el toro por los cachos. Como tenia que hacer.

El resultado de la cumbre en Santa Marta no pudo ser mas exitoso y eficaz; se restablecieron unas relaciones que estaban totalmente rotas, se proclamó una declaración de principios Democráticos y se acordaron mecanismos de trabajo para acometer de inmediato las acciones encaminadas a la solución de las graves y múltiples contradicciones existentes entre los dos gobiernos.

Que DIOS y el espíritu del Libertador Simón  Bolívar, permitan que los  acuerdos y propósitos plasmados en la declaración conjunta se hagan realidad, para bien de los dos pueblos hermanos. 

Pese a la persistencia del Presidente CHAVEZ, al afirmar que dice la verdad y pedir que le crean, no deja uno de pensar en la moraleja que dice: En Boca del mentiroso, lo cierto se hace dudoso.